Pese a que lleva más de medio siglo en los escenarios (52 años, para ser precisos), Antonio Germano no retiene en la memoria una situación como la que trajo aparejada la pandemia de coronavirus, que paralizó por completo la actividad teatral, al igual que muchísimas otras. Ni los vaivenes políticos del país, ni la depresión económica de finales de 2001 dejaron, desde su visión, surcos tan profundos. Sin embargo, el actor, director y dramaturgo santafesino, hoy radicado en Buenos Aires, tiene la convicción de que el trance será superado por la capacidad de resistencia de los artistas. “El teatro siempre salió adelante. Es vida, está por la vida. Los que lo hacemos estamos acostumbrados a que si hay champán, hay champán, y si tenemos que generarlo con cuatro palitos y un piolín lo hacemos. En Europa, durante la guerra, se siguió haciendo teatro. Vamos a salir adelante, nos sobra energía”.




































