Japón, Francia, Alemania y Estados Unidos están obteniendo beneficios económicos significativos de un programa global destinado a ayudar a los países en desarrollo a lidiar con los efectos del cambio climático, de acuerdo con un análisis realizado por Reuters y Big Local News (un programa de periodismo de la Universidad de Stanford), datos de la ONU y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). A pesar de haber prometido enviar 100 mil millones de dólares anuales a países más pobres para ayudarlos a reducir emisiones y enfrentar el clima extremo, los países centrales están canalizando parte de ese dinero de vuelta a sus propias economías.




































