Las restricciones a la movilidad, el miedo al contagio por Covid-19 y un ambiente de incertidumbre a nivel sanitario hicieron que la gente demorara la visita al médico y la realización de los estudios y los tratamientos. Los especialistas estiman que a nivel global se redujo cerca de un 30% el diagnóstico de cáncer de riñón en 2020.


































