La mayoría de las personas muertas son civiles fallecidos en las protestas contra la junta militar. Los fallecidos superaron el umbral de los 300 tras la violenta jornada del jueves en la que murieron 11 civiles en varias ciudades del país, después de que las fuerzas de seguridad volvieron a disparar contra los manifestantes, según el recuento de la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP).
































