Fue una escena muy teatral, así como le gusta a Boris Johnson. En el este de Londres se presentó por última vez a sus seguidores, antes de que los miembros del Partido Conservador iniciaran el lunes la votación sobre su futuro líder y, por tanto, también sobre el próximo primer ministro. El candidato mostró en esa ocasión al público un arenque envuelto en plástico. Según Johnson, se lo había enviado un ahumador de pescado de la Isla de Man.
































