El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, propuso que su país reciba a migrantes indocumentados que hayan cometido delitos graves en Estados Unidos, ofreciendo albergarlos en las cárceles salvadoreñas. Además, extendió la oferta para incluir a criminales peligrosos de nacionalidad estadounidense que actualmente cumplen condena en su país de origen.


































