El ministro chileno de Defensa, Alberto Espina, “enrareció” el clima político en el inicio de la campaña para el plebiscito constitucional del 26 de abril, al defender la potestad que tienen las Fuerzas Armadas de Chile para usar armas de fuego, tal como lo sostuvo un general de Carabineros tras el ataque al Monumento a los Héroes de Iquique, ocurrido durante los disturbios en el festival de Viña del Mar. Para los medios periodísticos y los analistas políticos del vecino país, luego de las polémicas declaraciones del oficial Hugo Centeno, general de Carabineros, que recomendó “no hablar de derechos humanos” después de ocurridos los violentos disturbios de Viña del Mar (que dejaron unos treinta efectivos de las nombradas fuerzas heridos), el respaldo de Espina parece marcar el clima político de Chile, que está demasiado expeso desde el año pasado.
































