La investigación sobre el trágico accidente aéreo ocurrido en Río de Janeiro, en el cual perdieron la vida el reconocido creador de contenido argentino Gaspar Prim Díaz, popularmente conocido como "Gaspi", y el director de cine Lucas Vignale, sumó revelaciones determinantes.
Choque de helicópteros en Río: los detalles del informe oficial sobre la muerte de Gaspi
El organismo de investigación aeronáutica del país brasileño determinó que ambas aeronaves coincidían en su plan de vuelo. Una de ellas volaba sin ser detectada por los radares.

Un peritaje preliminar del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (CENIPA) de la Fuerza Aérea Brasileña confirmó que ambas aeronaves colisionaron debido a que compartían gran parte de su trayectoria de vuelo, a pesar de haber despegado desde terminales distintas.
El siniestro se produjo el pasado domingo 14 de junio alrededor de las 9:00 horas, cuando las dos aeronaves chocaron en el aire y se desplomaron sobre el estacionamiento de un concesionario de vehículos en la zona oeste de la ciudad, en el barrio de Recreio dos Bandeirantes. En el siniestro no hubo supervivientes.

Rutas superpuestas
El informe técnico, divulgado inicialmente por el portal de noticias brasileño G1, desglosó el plan de vuelo de las dos unidades involucradas en la colisión:
- Helicóptero PR-DJJ: Había despegado sin pasajeros desde el aeropuerto céntrico Santos Dumont y era pilotado por Charles Marsillac.
- Helicóptero PP-MAC: Partió desde el aeropuerto de Jacarepaguá con destino a la localidad costera de Angra dos Reis. En este viaje se trasladaban los argentinos Gaspar Prim Díaz y Lucas Vignale, junto al músico estadounidense Oliver Tree, el ciudadano brasileño Lucas Brito Chaves Frota y el piloto de la unidad, Alexandre Souza.

Los investigadores concluyeron que ambos planes de vuelo utilizaban rutas especiales de navegación visual que coincidían de manera crítica a partir de un punto geográfico conocido como "Tachas", un sector muy cercano al área donde finalmente se produjo el violento impacto.
La aeronave PP-MAC (donde viajaban los ciudadanos argentinos) nunca fue detectada por los radares del Sistema Brasileño de Control del Espacio Aéreo (SISCEAB) durante todo su trayecto. En contraste, el helicóptero PR-DJJ sí fue monitoreado de forma constante hasta instantes previos a la colisión.

Sin registros de caja negra
Los peritos del CENIPA indicaron que la última lectura de telemetría del helicóptero PR-DJJ reflejó que volaba a 800 pies de altitud (aproximadamente 244 metros) y con una velocidad de 108 nudos (cerca de 200 km/h). La violencia del choque, sumada a la velocidad de desplazamiento, anuló cualquier posibilidad de supervivencia para los seis ocupantes de las dos cabinas.
Adicionalmente, el organismo de seguridad aérea confirmó que ninguna de las dos aeronaves contaba con cajas negras (registradores de voz de cabina o de datos de vuelo).
De acuerdo con la normativa vigente en la aviación civil de Brasil, no existía una exigencia legal o regulatoria que obligara a la instalación de estos dispositivos de grabación en modelos de este tipo y porte, lo que complejiza la reconstrucción exacta de las últimas conversaciones y maniobras de los pilotos implicados.








