El mismo día en que entran en vigor en Alemania el cierre de la gastronomía, el ocio y la cultura, junto a la prohibición de viajes turísticos y familiares, la canciller Merkel ha acudido a la Casa de la Prensa de Berlín para defender estas medidas y responder a las numerosas preguntas, justificando sus decisiones en la gravedad del aumento de contagios pero también ofreciendo esperanza. «No habrá grandes fiestas de Nochevieja, pero podremos pasar la Navidad en familia», ha dicho sobre el levantamiento de medidas después del plazo de cuatro semanas que rige por el momento.


































