En medio de creciente tensión política, Bolivia cumplió este martes nueve días de protestas contra el aplazamiento de las elecciones, una medida de fuerza convocada por Central Obrera Boliviana (COB) y el Pacto de Unidad, que agrupa sectores afines al partido del depuesto presidente Evo Morales, a quien el Gobierno de facto de Jeanine Áñez acusa de planes "desestabilizadores" para asumir el poder "por la ventana".

































