La cuenta regresiva del cohete que partió a la Luna en 1969 se vivió unos segundos en "silencio", interrumpido luego por un "estruendo que parecía como un trueno pero era un ruido infernal" hasta que finalmente se "desató una fiesta", recordó el argentino Omar Meynet, quien presenció el despegue del Apolo XI desde Cabo Kennedy.


































