Un enorme cartel con una imagen del presidente estadounidense Donald Trump dentro de un ataúd fue instalado en una de las avenidas más transitadas de Teherán. La intervención apareció en medio de una nueva escalada militar entre Irán y Estados Unidos.
“Mataremos a Trump”: exhibieron en Teherán un cartel del presidente de EE.UU. dentro de un ataúd
La imagen apareció en una céntrica avenida de Teherán mientras Estados Unidos intensifica los ataques y el conflicto vuelve a golpear a toda la región.

El afiche muestra al mandatario norteamericano junto a la frase “Mataremos a Trump”, un mensaje de fuerte contenido amenazante que quedó expuesto en pleno centro de la capital iraní. Las fotografías difundidas mostraron a peatones y vehículos circulando frente a la estructura.

La aparición del cartel coincidió con la decisión de Washington de bloquear los puertos iraníes y con el cierre del estrecho de Ormuz. Las medidas alteraron el proceso diplomático que intentaba poner fin al conflicto iniciado en febrero.
Estados Unidos e Irán habían firmado casi un mes antes un memorándum de entendimiento para frenar las hostilidades. Sin embargo, los combates se reanudaron y generaron consecuencias políticas, económicas y humanitarias en distintos países de Medio Oriente.
El ejército estadounidense confirmó que lanzó una nueva serie de operaciones contra objetivos iraníes. Según la información oficial, la ofensiva se extendió durante aproximadamente 90 minutos.
Trump también advirtió que podría ampliar los bombardeos durante la próxima semana. El presidente mencionó entre los posibles blancos a centrales eléctricas y puentes si el gobierno iraní no acepta regresar a la mesa de negociación.

Uno de los principales puntos de disputa es el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas. La tensión volvió a crecer después de una serie de ataques contra embarcaciones en el Golfo que fueron atribuidos a Irán.
Los enfrentamientos se reanudaron el 7 de julio y complicaron la aplicación del acuerdo firmado en junio. Ese entendimiento había ratificado el alto el fuego alcanzado durante abril, pero no logró impedir el reinicio de las operaciones militares.
Hasta el momento, los nuevos ataques no habían alcanzado directamente la ciudad de Teherán ni las principales instalaciones iraníes de petróleo y gas ubicadas en el Golfo. Israel tampoco se incorporó a esta etapa de las hostilidades.
La ciudad portuaria de Bushehr volvió a ser atacada por fuerzas estadounidenses, según informó la agencia estatal iraní Irna. En esa zona se encuentra la única central nuclear actualmente operativa de Irán.
En el sudeste del país, siete militares iraníes murieron como consecuencia de misiles que impactaron contra un cuartel cercano a la ciudad de Iranshahr. El balance fue comunicado por las propias fuerzas armadas de Irán.
El gobierno iraní aseguró que más de 30 civiles murieron desde la reanudación de los ataques. En medio de la incertidumbre, habitantes de la región describieron una situación marcada por el temor, la guerra y el deterioro económico.

Teherán respondió a los bombardeos con ataques contra instalaciones estadounidenses ubicadas en distintos países del Golfo y en Jordania. La represalia amplió el alcance geográfico de un conflicto que amenaza con involucrar a más actores regionales.
Baréin, Kuwait y Jordania denunciaron ofensivas iraníes durante la noche y la mañana. La Guardia Revolucionaria afirmó que alcanzó dependencias de la Quinta Flota estadounidense y un centro logístico utilizado por las fuerzas de Washington.
Las Naciones Unidas alertaron por las consecuencias sociales, económicas y humanitarias del bloqueo. El organismo remarcó que la ruta marítima resulta fundamental no solo para los hidrocarburos, sino también para el traslado de alimentos, medicamentos y otros productos esenciales.
La Guardia Revolucionaria sostuvo que Ormuz continuará cerrado mientras persistan las acciones militares estadounidenses y no descartó bloquear otras rutas energéticas. Washington busca presionar a Teherán, mientras el gobierno iraní insiste en cobrar por el paso y Trump plantea nuevos acuerdos comerciales con las monarquías del Golfo.









