El lunes 12 de julio de 1926, mucho antes de la televisión e internet, el mundo llegaba a Santa Fe a través de los cables telegráficos publicados por El Litoral. Aquella edición mostraba una época en la que la aviación era una aventura, Europa intentaba reorganizarse tras la Primera Guerra Mundial y Medio Oriente seguía inmerso en conflictos que marcarían el siglo XX.
12 de julio de 1919: así era el mundo hace cien años, visto a través de El Litoral
Hace un siglo, los santafesinos abrían las páginas de El Litoral para seguir con expectativa la accidentada travesía del hidroavión argentino "Buenos Aires", que intentaba unir Nueva York con la capital argentina. Al mismo tiempo, las noticias internacionales hablaban de la guerra en Siria, las negociaciones de la deuda francesa, el ascenso de los autoritarismos en Europa y competencias deportivas que ocupaban titulares en distintos rincones del planeta.


Sin dudas, la gran historia del día era la del hidroavión "Buenos Aires", cuyos tripulantes protagonizaban uno de los desafíos aeronáuticos más ambiciosos de la época.
El hidroavión "Buenos Aires": la travesía, frenada por un temporal
El raid aéreo entre Nueva York y Buenos Aires mantenía en vilo a miles de argentinos.
La portada informaba que el mal tiempo había obligado al hidroavión a detener su marcha luego de un vuelo extremadamente complicado sobre la costa brasileña.
"El vuelo de Aracaty a Cunhau ha sido dificultoso debido a los fuertes vientos reinantes que impedían la marcha normal del aparato", relataba el despacho enviado desde Río de Janeiro.
La aeronave había amerizado cerca de Canguaretama, en el estado brasileño de Río Grande do Norte, después de sufrir violentos balanceos provocados por el temporal.

El jefe de la expedición, Duggan, explicó que no tuvo otra alternativa que descender hasta que mejoraran las condiciones meteorológicas. "Tan pronto como tenga conocimiento de que el temporal ha amainado, tratará de reanudar el vuelo con rumbo a Paraíba", informaba el diario.
Las dificultades continuaron durante la madrugada siguiente. Los aviadores debieron trasladarse en una pequeña canoa con el mar embravecido para intentar despegar nuevamente desde Cunhau. Sin embargo, las condiciones siguieron empeorando.
Desde Pernambuco llegaba otro radiotelegrama: "Los tripulantes del 'Buenos Aires' aplazaron su partida hasta mañana, debido a que persisten fuertes vientos contrarios, estando el mar muy picado."
La buena noticia era que tanto la tripulación como la aeronave se encontraban en perfectas condiciones.
Mientras tanto, en Argentina ya se preparaban los homenajes para los pilotos. El Comité Nacional impulsaba la construcción de hangares con los nombres de Duggan y Olivero y organizaba una rifa para financiar las obras, además de gestionar descuentos ferroviarios para facilitar la llegada del público a los festejos previstos en Buenos Aires.
Caillaux viajaba a Londres para negociar la deuda francesa
Otro de los grandes temas internacionales giraba en torno al delicado panorama económico europeo.
El ministro francés de Finanzas, Joseph Caillaux, viajó en avión hacia Londres con la misión de negociar el pago de la deuda de guerra que Francia mantenía con Gran Bretaña.
La cobertura mostraba el clima de incertidumbre política.
Mientras el diario radical Le Quotidien criticaba duramente la gestión del funcionario, desde Londres se aseguraba que ni siquiera los círculos políticos conocían con precisión cómo se resolvería la negociación.
Horas después, nuevos despachos indicaban que Caillaux y Winston Churchill, entonces canciller del Tesoro británico, habían alcanzado un acuerdo preliminar sobre la cuestión financiera.
En paralelo, París se preparaba para las celebraciones del 14 de julio, con la llegada del sultán de Marruecos y del general español Miguel Primo de Rivera, cuya visita motivó un amplio operativo policial ante el temor de atentados anarquistas.
Siria seguía siendo escenario de una guerra colonial
La situación en Medio Oriente también ocupaba un lugar destacado. Desde Beirut se informaba que Francia enviaba refuerzos militares casi todos los días para enfrentar la Gran Rebelión Siria.
"Casi diariamente llegan tropas y materiales de guerra procedentes de Marruecos para ayudar a los franceses a someter a los revolucionarios de Siria", señalaba el cable.
Los franceses esperaban incorporar hasta 50.000 soldados para consolidar el control sobre la región.
Sin embargo, otros despachos describían una realidad mucho más compleja: desde Jerusalén se informaba que fuerzas rebeldes habían emboscado a una importante columna francesa entre Rashaya y Bekaa, provocando numerosas bajas y capturando documentación militar de relevancia.
Al mismo tiempo, los mandos franceses aseguraban que la situación alrededor de Damasco comenzaba a estabilizarse y que algunos grupos rebeldes ya entregaban sus armas.
De Noruega a Córdoba: las noticias deportivas de hace un siglo
Las "deportivas" también reflejaban un mundo muy diferente.
En Noruega, el príncipe heredero Olaf ganó la carrera internacional de yates al mando de su embarcación Oslo, imponiéndose entre competidores de siete países.
En Argentina, la atención estaba puesta en el automovilismo: en Las Varillas, Córdoba, se disputó una importante competencia para automóviles de fuerza limitada. El vencedor fue Osvaldo Parmigiani, seguido por Antonio Ovides y Ángel Vacandio, en una prueba que reunía a los principales pilotos regionales de la época.
Un mundo convulsionado entre explosiones, dictaduras y rumores políticos
La edición también retrataba un escenario internacional cargado de tensiones.
En Estados Unidos continuaban las explosiones en el Arsenal Naval de Dover, en Nueva Jersey. Los despachos hablaban de detonaciones que seguían produciéndose a razón de 20 por hora, mientras los equipos de rescate buscaban víctimas entre los depósitos incendiados.
En Grecia, el general Theodoros Pangalos intentaba formar un nuevo gabinete tras consolidar su dictadura.
En Italia, en tanto, Benito Mussolini pasaba revista a la flota de guerra; y desde Berlín llegaban advertencias sobre el crecimiento del fascismo en Rumania y el riesgo de una revolución.
También ocupaban espacio los rumores sobre una posible abdicación del rey Boris III de Bulgaria, rápidamente desmentidos por la representación diplomática de ese país.
Entre las noticias diplomáticas aparecían además la llegada del nuevo ministro de Suecia a la Argentina y el viaje hacia Buenos Aires del diplomático peruano Freyre y Santander.
Violento asalto a un tren en Bulgaria
Sobre las noticias policiales internacionales, El Litoral informaba el asalto a un tren entre Sofía y Philappopel.

Una banda robó 70.000 levas a los pasajeros, pero un guardabosque que se encontraba en las inmediaciones abrió fuego contra los delincuentes, logró herirlos y facilitó su captura poco después.
Cuando Santa Fe conocía el mundo por cables telegráficos
En 1926 no existían transmisiones televisivas ni internet. La información internacional llegaba mediante cables enviados por agencias como Austral y por corresponsales distribuidos en distintos países.
Gracias a ese sistema, los lectores santafesinos podían seguir casi en tiempo real las negociaciones diplomáticas en Europa, los combates en Siria, las hazañas de la aviación argentina o las noticias deportivas internacionales desde las páginas de El Litoral, convirtiendo al diario en una verdadera ventana al mundo hace exactamente cien años.









