Los narcotraficantes del Estrecho de Gibraltar siguen agudizando su ingenio para tratar de burlar la enorme presión ejercida sobre ellos por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado desplegados por el Ministerio del Interior en los últimos años. Prueba de ello es la reciente incautación en una nave de Málaga del primer narcosubmarino —capaz de transportar hasta dos toneladas de droga— fabricado en Europa y que, al parecer, iba a ser usado próximamente por los narcos. La incautación se enmarca dentro de la macrooperación Ferro, llevada a cabo por agentes de la Policía Nacional contra una organización criminal internacional dedicada presuntamente a la producción y distribución de sustancias estupefacientes.



































