Los múltiples incendios forestales y de vegetación que azotan a Serbia registraron este martes su primera víctima mortal. La Fiscalía Superior de la ciudad de Smederevo, ubicada a unos 50 kilómetros al este de Belgrado, confirmó el hallazgo sin vida de un hombre de 70 años tras desatarse un foco ígneo que consumió media hectárea de hierba seca.
Los incendios en Serbia dejan un muerto y cruzan fronteras con una densa nube tóxica
Una persona falleció tras ser alcanzada por las llamas en la región serbia de Smederevo, en medio de un escenario crítico con más de 40 focos activos en todo el país. La humareda cruzó la frontera y obligó a activar recomendaciones sanitarias de emergencia en la capital de Bulgaria.


De acuerdo con los reportes policiales preliminares, el fallecimiento se produjo a raíz de una intoxicación por monóxido de carbono combinada con severas quemaduras. En el mismo hecho, un joven que intentó socorrer a la víctima resultó herido y debió recibir asistencia médica.

Focos críticos y despliegue en reservas naturales
Las autoridades serbias informaron que actualmente existen 45 incendios activos en todo el territorio nacional. El punto más delicado se concentra en el arenal de Deliblato, una emblemática reserva natural situada en el noreste del país europea y considerada la zona arenosa más extensa del continente.
En esta reserva ecológica, donde el fuego permanece fuera de control desde hace casi dos semanas, las llamas ya redujeron a cenizas unas 3.500 hectáreas de ecosistemas protegidos.
Al respecto, Davor Vidovic, jefe adjunto de la Dirección de Bomberos y Rescate, detalló la magnitud de los trabajos:
"Actualmente ni la población ni las propiedades corren peligro; estamos trabajando para contener el incendio. Hay 345 bomberos activos sobre el terreno, con 95 vehículos y 37 máquinas operativas".
El funcionario explicó la complejidad operativa en la zona, al remarcar que los vehículos de emergencia sufren empantanamientos constantes por el tipo de suelo, mientras que las ráfagas rotativas de viento cambian la dirección de las llamas y generan nuevos focos secundarios de manera permanente.
En forma paralela, los bomberos combaten otros dos incendios de gran magnitud: uno en Stolovi (cerca de Kraljevo, en el sur del país), que afecta unas 200 hectáreas de bosques y vegetación baja; y otro en Bovanj (cerca de Tutin), con más de 60 hectáreas de terreno forestal comprometidas.

La nube de humo cruzó la frontera y afecta a Bulgaria
La gravedad de la coyuntura en Serbia traspasó los límites internacionales. Una densa humareda impulsada por las corrientes de aire cruzó la frontera hacia Bulgaria y cubrió amplios sectores de Sofía, la capital búlgaro.
Durante la jornada, el Ayuntamiento de Sofía registró en solo una hora más de 40 llamadas de vecinos alertando por la presencia de humo, una niebla densa y un intenso olor a quemado en diferentes barrios.
Ante las consultas del público, Alexander Dzhartov, comisario del Cuerpo de Bomberos de Bulgaria, transmitió tranquilidad respecto al origen del fenómeno:

"No hay ningún incendio importante en Sofía. La información de la que disponemos indica que, como consecuencia de los numerosos incendios en Serbia, se formó una nube de humo que las corrientes de aire transportan por la parte occidental del país".
El jefe de bomberos búlgaro añadió que el monitoreo mediante el sistema satelital Copernicus confirma la distancia de los focos e informó que mantienen comunicación permanente con el centro de operaciones de Serbia. No obstante, las autoridades municipales recomendaron a la población evitar la permanencia al aire libre y mantener cerradas puertas y ventanas en viviendas y oficinas como medida preventiva.









