La británica J. K. Rowling (56), autora de la saga Harry Potter, denunció por redes y ante las autoridades policiales de su país ser víctima de doxxing, una práctica maliciosa online que consiste en hacer púbicos datos privados y que en este caso habría sido ejecutada por tres actores y "activistas" de disidencias sexuales que difundieron sus propios retratos, tomados frente a la casa de la escritora, dejando ver claramente la dirección del domicilio particular.

































