Una mujer de 39 años y su hijo de 11 murieron tras recibir una descarga eléctrica mientras estaban en la pileta de un hotel en la ciudad brasileña de Maragogi, en el estado de Alagoas, Brasil.

Un dramático incidente en un hotel de Maragogi dejó sin vida a una madre y su hijo tras recibir una descarga eléctrica en la pileta. La investigación sigue en curso.

Una mujer de 39 años y su hijo de 11 murieron tras recibir una descarga eléctrica mientras estaban en la pileta de un hotel en la ciudad brasileña de Maragogi, en el estado de Alagoas, Brasil.
Los cuerpos fueron hallados por el novio de la mujer, quien, en un primer momento, creyó que se habían ahogado. Sin embargo, la autopsia a los cuerpos determinó la verdadera causa de las muertes.
El hombre relató a la Policía Civil de Alagoas que ese día la ducha eléctrica no funcionaba en la habitación donde estaban alojados por lo cual él fue a la gerencia del hotel para reclamar por el problema, en tanto que Luciana, la víctima, y Arthur, el hijo de la mujer, fueron a la pileta del establecimiento.

Al notar que tardaban demasiado, el hombre decidió ir a buscarlos y encontró sus cuerpos en el fondo de la piscina.
El trágico episodio generó un fuerte impacto entre los huéspedes y el personal del hotel, que intentaron asistir a las víctimas, pero no lograron reanimarlas.
En una primer instancia, se pensó que se habían ahogado, ya que según dijo el hombre, “no eran buenos nadadores”.
Sin embargo, la autopsia descartó que se tratara de un ahogamiento y confirmó que las víctimas habían recibido una fuerte descarga eléctrica.
Hasta el momento, no trascendieron detalles oficiales sobre el estado de las instalaciones eléctricas ni sobre posibles fallas de mantenimiento.

Mientras tanto, la policía y los peritos trabajan en el lugar para recolectar pruebas y avanzar en la investigación.
Antes de que el Instituto Médico Forense diera a conocer la causa de la muerte, la posada emitió un comunicado calificando el episodio como un “trágico incidente” y expresó sus condolencias a los familiares y amigos de las víctimas.
El establecimiento también indicó que tomó todas las medidas apropiadas y cooperó con las autoridades.
Las víctimas fueron identificadas como Luciana Klein Helfstein y Arthur Klein Helfstein Alves, turistas de San Pablo que se alojaban en esa posada en medio de sus vacaciones.
Luciana trabajaba como chofer de aplicación y vivía con su hijo y una hermana en San Pablo. A Maragogi había viajado con su novio, que fue quien los encontró.
“Luciana siempre estaba feliz. Nunca la vi triste. Siempre estaba bromeando, riendo. Las hermanas vivían juntas y eran muy unidas”, comentó una amiga.