Hace 500 años, una adolescente que formaba parte de la cultura Inca fue sacrificada y enterrada cerca de la cumbre del Ampato, un volcán inactivo en la cordillera de los Andes. Desde el descubrimiento en 1995 de sus restos congelados, muy bien preservados, se le conoció por varios nombres ––"La doncella de hielo del Ampato", "Momia Juanita" y "La doncella Inca de los hielos"––, pero se sabía poco sobre quién era realmente.




































