Un pueblo en Sicilia quedó al borde del abismo tras un deslizamiento de tierra
Un deslizamiento de tierra de grandes proporciones provocó que una parte del pueblo siciliano de Cammarata quedara peligrosamente suspendida sobre un precipicio. Varias viviendas fueron evacuadas y las autoridades declararon el estado de emergencia. No se registraron víctimas, pero el riesgo de derrumbe mantiene en alerta a toda la región.
Un pueblo en Sicilia quedó al borde del abismo. Crédito: EFE.
Un grave deslizamiento de tierra registrado este fin de semana dejó a varias viviendas al borde de un acantilado en el municipio de Cammarata, en la región italiana de Sicilia. Las imágenes del terreno fracturado generaron impacto en toda Europa y pusieron en evidencia la vulnerabilidad de muchas zonas rurales frente al cambio climático y la erosión del suelo.
Deslizamiento de tierra en Italia. Crédito: EFE.
Viviendas evacuadas y estado de emergencia
El fenómeno se produjo tras varios días de lluvias intensas en la zona. Según informaron medios locales y Protección Civil italiana, el terreno cedió en una de las laderas del pueblo, generando una grieta de grandes dimensiones. Ante el riesgo inminente de derrumbe, se ordenó la evacuación de al menos cinco familias.
“La tierra simplemente desapareció debajo de nuestros pies”, declaró uno de los vecinos afectados. Las imágenes aéreas muestran cómo los muros de las casas quedaron literalmente colgando sobre el vacío.
Las autoridades atribuyen el incidente a una combinación de lluvias persistentes, erosión y falta de mantenimiento en la infraestructura de contención. Esta región montañosa, con fuerte declive y urbanización antigua, es especialmente vulnerable a fenómenos de este tipo.
En los últimos años, varios pueblos del sur de Italia han sufrido desplazamientos de tierra, muchos de ellos vinculados al deterioro ambiental y al abandono progresivo de zonas rurales.
Viviendas al borde de un acantilado en el municipio de Cammarata. Crédito: EFE.
Patrimonio en riesgo
Cammarata es una localidad de unos 6.000 habitantes, conocida por su arquitectura medieval y sus vistas panorámicas. Parte de su casco histórico podría verse afectado si el movimiento del terreno continúa. Técnicos geológicos trabajan contra reloj para monitorear la evolución de las grietas.
El municipio ya solicitó ayuda al gobierno regional de Sicilia y a organismos nacionales para evaluar la estabilización del terreno y prevenir nuevos derrumbes.
Este episodio se suma a una serie de eventos similares que han afectado a otras regiones italianas en los últimos años. El cambio climático, el crecimiento urbano desordenado y la falta de inversión en prevención aumentan la frecuencia de desastres naturales en zonas montañosas y costeras.
En declaraciones recientes, el ministro de Protección Civil italiano, Nello Musumeci, alertó sobre “la fragilidad estructural del territorio italiano” y pidió reforzar los fondos destinados a obras de contención y mantenimiento.
Cammarata quedó literalmente al borde del abismo. Aunque no hubo víctimas, el deslizamiento encendió todas las alarmas sobre el riesgo creciente en zonas rurales expuestas al cambio climático. Para sus habitantes, el paisaje ya no es solo pintoresco: también puede ser una amenaza.