Sandra Day O'Connor, la primera mujer nombrada para la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos y considerada en su momento la mujer más poderosa del país, falleció este viernes a los 93 años. O'Connor, jueza jubilada que renunció en 2006, murió en su casa en la ciudad de Phoenix, en el estado de Arizona, indicó el máximo tribunal en un comunicado replicado por la agencia de noticias AFP.


































