Se sabía que el casquete polar ártico perdía hielo de forma acelerada. El deshielo también se estaba produciendo en el antártico. Ahora, un amplio grupo de científicos ha combinado los datos de ambos polos para calcular cuánta masa helada están perdiendo: cerca de medio billón de toneladas al año. Lo peor es que el ritmo de pérdida se ha multiplicado por seis en apenas tres décadas.
































