Físicamente deteriorado y con las emociones a flor de piel, la leyenda del tenis Boris Becker ha hablado por primera vez tras su salida de la prisión de Huntercombe, cerca de Londres, donde pasó ocho meses por ocultar casi tres millones de euros. Sufrió amenazas de muerte y un intento de un violación. Pero también hizo amigos y, en el infierno, vivió una solidaridad que nunca olvidará.
































