En Bayamo, una ciudad de 140.000 habitantes a 50 km de Bartolmé Masó, la gente sintió también la fuerte réplica. ”Los postes se estaban moviendo, la calle, todo duró unos 20 segundos, el primero, porque luego hubo otro también muy fuerte. La gente sí se asustó, todo el mundo corriendo, saliendo de las casas muy asustados”, dijo Liván Chávez, un soldador de 24 años. ”Yo estaba acostada, pensaba que me iba a dar una cosa, todo mundo salió para la calle”, dijo respecto al segundo temblor Dalia Rodríguez, una ama de casa, cuya vivienda sufrió daños en un muro.