Una atípica y violenta tormenta de granizo registrada entre la noche del viernes y la madrugada de este sábado desató una nueva tragedia climática en el sur de Brasil. El fenómeno se cobró la vida de al menos dos personas —entre ellas un niño—, afectó a 21 municipios del estado de Rio Grande do Sul y provocó destrozos en más de 1.600 viviendas, según confirmó en las últimas horas la Defensa Civil regional.
Una severa tormenta de granizo dejó dos muertos y miles de viviendas dañadas en Brasil
Un violento temporal afectó a más de 20 municipios del estado de Rio Grande do Sul, fronterizo con la Argentina. Hay evacuados y destrozos generalizados en la región norte.


El impacto del temporal encendió nuevamente las alarmas en un estado clave para la región por su proximidad geográfica y comercial con la Argentina y Uruguay, renovando la preocupación por la secuencia de eventos meteorológicos extremos que sacuden al cono sur.

El epicentro del desastre y los daños principales
De acuerdo con los datos preliminares del organismo de asistencia, al menos 28 personas debieron ser evacadas de urgencia al perder sus pertenencias o registrar severos daños estructurales en sus hogares.
El foco más crítico se concentró en la localidad de Tres Palmeiras, un municipio ubicado en el norte gaúcho, a poco más de 200 kilómetros de la frontera argentina. En esa localidad, la piedra dañó cerca de 1.000 viviendas y dejó afectado al 60% del ejido urbano, destruyendo techos, mampostería y redes de servicios básicos.
Las autoridades locales y los equipos de rescate continúan desplegados en las zonas damnificadas para asistir a los vecinos, distribuir chapas y víveres, y evaluar el alcance total de las pérdidas materiales.

El factor El Niño y el antecedente de 2024
La Defensa Civil remarcó que la región sur brasileña permanece bajo alerta meteorológica constante por la incidencia del fenómeno de El Niño. Esta anomalía climática, caracterizada por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, genera alteraciones directas en el patrón de vientos y precipitación, derivando en tormentas severas, ráfagas extremas y caída masiva de granizo.

El nuevo embate meteorológico golpea a una población que aún intenta recuperarse de las devastadoras inundaciones de 2024, cuando el agua tapó cerca del 90% del territorio de Rio Grande do Sul y provocó la muerte de más de 180 personas en uno de los peores desastres naturales de la historia reciente de Brasil.
El monitoreo sobre la cuenca del Río de la Plata y los estados limítrofes se mantiene en nivel de vigilancia ante la posibilidad de nuevos frentes de inestabilidad en las próximas horas.








