Rusia llevó adelante durante las últimas horas uno de los ataques aéreos más intensos desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Rusia lanzó uno de los mayores ataques sobre Kiev: más de 690 drones y misiles dejaron muertos y daños en Ucrania
El gobierno ucraniano denunció un bombardeo masivo contra la capital y otras regiones del país. El ataque provocó al menos cuatro muertos, decenas de heridos y nuevos daños en infraestructura civil y energética.

Según informaron autoridades de Kiev, las fuerzas rusas lanzaron cerca de 690 drones y misiles sobre distintos puntos del territorio ucraniano, con especial impacto en la capital del país, donde al menos cuatro personas murieron y varias resultaron heridas.
El operativo militar se extendió durante la madrugada y obligó a activar alertas antiaéreas en amplias regiones de Ucrania. Las explosiones se escucharon durante varias horas en Kiev y en otras ciudades alcanzadas por la ofensiva.

De acuerdo con el gobierno ucraniano, los ataques afectaron edificios residenciales, infraestructura energética y sectores industriales.
Daños en Kiev y nuevas alertas aéreas
Las autoridades locales indicaron que gran parte de los proyectiles y drones fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea, aunque varios lograron impactar sobre zonas urbanas.
Equipos de emergencia trabajaron durante toda la noche para asistir a las víctimas y controlar incendios provocados por las explosiones.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que entre los sectores afectados hubo viviendas, depósitos y áreas de servicios públicos. También se reportaron cortes parciales de energía y daños en instalaciones vinculadas al suministro eléctrico.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sostuvo que el ataque volvió a mostrar la dimensión de la ofensiva rusa sobre ciudades ucranianas y reclamó mayor asistencia militar internacional para fortalecer las defensas aéreas del país.
Según datos difundidos por la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia utilizó una combinación de drones de ataque, misiles balísticos y misiles de crucero lanzados desde diferentes plataformas.

Las autoridades describieron el operativo como uno de los más amplios registrados en los últimos meses.
En paralelo, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que los bombardeos estuvieron dirigidos contra objetivos militares e infraestructura vinculada a la defensa ucraniana.
Moscú sostiene desde el inicio de la guerra que sus ataques apuntan a instalaciones estratégicas, aunque organismos internacionales y autoridades occidentales denunciaron reiteradamente impactos sobre zonas civiles.
Las autoridades ucranianas señalaron además que varias regiones del país permanecieron bajo alerta aérea durante gran parte del día, ante el riesgo de nuevos ataques. Entre las zonas afectadas se encontraban Kiev, Járkov, Dnipró y otras ciudades del centro y este del territorio ucraniano.

Un conflicto que mantiene la tensión internacional
La guerra entre Rusia y Ucrania continúa atravesando una etapa de alta intensidad militar y creciente desgaste humano y económico. En los últimos meses, ambas partes incrementaron los ataques con drones y misiles de largo alcance, mientras el frente de combate permanece activo en distintas regiones del este ucraniano.
El nuevo bombardeo se produjo en medio de renovados debates internacionales sobre el envío de asistencia militar a Ucrania y el fortalecimiento de los sistemas de defensa aérea occidentales.
Países europeos y Estados Unidos mantienen programas de apoyo militar y financiero para el gobierno de Kiev, aunque también crecen las discusiones políticas sobre la duración del conflicto y los costos asociados.
Desde Naciones Unidas y distintos organismos humanitarios volvieron a manifestar preocupación por el impacto de los ataques sobre la población civil. Miles de personas permanecen desplazadas dentro de Ucrania y numerosas ciudades continúan expuestas a ofensivas aéreas periódicas.

El conflicto, iniciado en febrero de 2022 tras la invasión rusa a territorio ucraniano, provocó además fuertes consecuencias económicas globales, especialmente en mercados energéticos y alimentarios. A más de cuatro años del comienzo de la guerra, no existen señales claras de una negociación capaz de frenar las hostilidades.
En las últimas semanas, Ucrania también intensificó operaciones con drones sobre regiones fronterizas rusas y objetivos militares estratégicos. Moscú denunció ataques sobre refinerías, depósitos de combustible y bases logísticas, en un escenario de creciente utilización de tecnología aérea no tripulada por ambas partes.
Mientras continúan los combates y los ataques cruzados, la población civil sigue siendo una de las principales afectadas por la guerra. En Kiev, los equipos de rescate continuaban este domingo trabajando entre edificios dañados y zonas alcanzadas por las explosiones, mientras las autoridades evaluaban el alcance total de los daños ocasionados por el bombardeo masivo.









