El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que se realizó el primer traslado de detenidos en la cárcel "más grande de América", la cual es capaz de encerrar a 40.000 presuntos pandilleros, a quienes les declaró una "guerra" sin cuartel hace 10 meses que recibió críticas de parte de organismos de derechos humanos porque permite detenciones sin orden judicial.
































