El vuelo de un avión ruso que permaneció un día en El Calafate, provincia de Santa Cruz, procedente de Moscú y que hiciera dos escalas, primero en Casablanca, en Marruecos, y luego en San Pablo, Brasil. El hecho ha generado suspicacias entre los fanáticos de la aeronáutica y ha llevado a diputados de la oposición argentina a pedir informes al jefe de Gabinete, Agustín Rossi.


































