El pasado jueves comenzó el escándalo tras una publicación en la cuenta de Twitter de la empresa Edenor: "Le retiramos el medidor a un local gastronómico con una conexión clandestina en Juan Segundo Fernández 141, en la localidad de San Isidro. El robo de energía es un delito penado por la ley que afecta la calidad del servicio que vos pagas", indicanba el texto, junto a una foto de un local de comidas de Maru Botana.

































