Previo al comienzo de las vacaciones de invierno, que representan para la Ciudad de Buenos Aires una nueva oportunidad de abrir las puertas a un gran caudal de visitantes nacionales e internacionales, el Observatorio Turístico adelantó que durante este receso de julio se espera que la actividad deje en la capital nacional un impacto económico aproximado de $63.930 millones


































