El anuncio de Rusia y China el la última cumbre de los Brics en Kazán puede resultar rimbombante pero representa una voz cada vez más poderosa que busca plantearse como alternativa económica y política: “Ha nacido un nuevo orden mundial”. Si bien los billetes que distribuyó Vladimir Putin fueron un “souvenir” de la cumbre, el encuentro marcó la presencia de los dos gigantes alternativos a los Estados Unidos y que buscan diferenciarse cada vez más. China, sobre todo, es la que más poder suma ante las necesidades rusas tras la invasión a Ucrania y una industria dedicada a lo armamentístico.




































