Rogelio Alaniz
Si a un izquierdista o a un progresista latinoamericano le preguntaran qué opina de un jefe de Estado que en su país llegó al poder a través de un escandaloso fraude electoral, que el régimen político que lo sustenta es una teocracia, que el año pasado ejecutó a 552 disidentes políticos y religiosos, que las cárceles están atestadas de presos, que niega el Holocausto y promueve un ataque nuclear contra Israel, inmediatamente respondería que se trata de un régimen fascista y que correspondería movilizarse para aislarlo internacionalmente. ¿Como a Pinochet? Como a Pinochet o como a Hitler.
Sin embargo, por esos singulares contrastes culturales del siglo XXI, el señor Mahmoud Ahmadinejad ha llegado a América latina donde será agasajado por los gobiernos de Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Cuba, es decir por regímenes que dicen ser antiimperialistas y algunos no vacilan en autocalificarse de izquierdistas. El líder iraní, por lo tanto, iniciará su quinta visita a América latina, y los gobiernos de los mencionados países lo recibirán con bombos y platillos en nombre de la liberación nacional de los pueblos oprimidos y la lucha común contra el imperialismo yanqui.
A Chávez, Correa, Ortega y los hermanos Castro les resultará indiferente que el gobierno de Irán haya promovido en 1994 el atentado terrorista contra la AMIA en la ciudad de Buenos Aires. Es más, es muy probable que en su intimidad lo hayan considerado una medida justa o, por lo menos, una medida destinada a castigar al sionismo internacional. Que siete ciudadanos iraníes tengan pedido de captura por parte del gobierno argentino e Interpol, a ilustres caballeros como Chávez y Ortega no les dice absolutamente nada. Y tal como se presentan los hechos, habrá que ver si al actual gobierno argentino le dice algo, porque si bien en los foros internacionales se ha reclamado por la extradición de los terroristas iraníes, no deja de llamar la atención que los gobiernos latinoamericanos que más se identifican con Ahmadinejad, sean al mismo tiempo aliados regionales del régimen de los Kirchner.
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