Los chicos de Santa Fe son la razón más poderosa para repensar la realidad, y actuar en consecuencia. Y mientras allá se gasta dinero inútilmente, en el circo más que en el pan, acá resuenan otra vez las voces que alertan sobre la falta de pediatras. Estas voces se rasgan en público las vestiduras y no dudan en levantar el dedo para señalar al otro, cuando tal vez les sería mejor mirarse antes en el espejo.



































