Para leer y pensar

El odio de cada día: una gangrena en el cuerpo social

Una reflexión profunda sobre el avance de la intolerancia en la sociedad actual, sus graves consecuencias colectivas y la urgencia de recuperar la empatía.

"Puede odiarse a personas o puede odiarse lo que ellas representan. Pueden odiarse pueblos e ideologías. Pueden odiarse incluso ideas. Se producen así demonizaciones del objeto, que es visto como algo esencialmente malo o que nos causa algún mal por su mera existencia" (Ana Carrasco Conde, 2018)."Puede odiarse a personas o puede odiarse lo que ellas representan. Pueden odiarse pueblos e ideologías. Pueden odiarse incluso ideas. Se producen así demonizaciones del objeto, que es visto como algo esencialmente malo o que nos causa algún mal por su mera existencia" (Ana Carrasco Conde, 2018).

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