Desde hace más de dos décadas, Mircea Cartarescu ocupa un lugar singular dentro de la literatura europea contemporánea. Su obra, desarrollada entre la poesía, la autobiografía y la narrativa de gran escala, se mantuvo durante años en una circulación relativamente lateral fuera de Europa del Este, hasta que novelas como "Solenoide" comenzaron a consolidar una recepción internacional más amplia.
La máquina interior
La obra de Mircea Cartarescu, tras años en Europa del Este, alcanza reconocimiento global con "Solenoide", una novela que fusiona memoria, percepción y sueños.


Publicada originalmente en 2015, y traducida al castellano por Marian Ochoa de Eribe, la novela retoma varios de los núcleos temáticos y formales presentes en libros anteriores del citado autor rumano, especialmente la relación entre memoria, percepción y experiencia onírica, aunque llevados aquí a una estructura más extensa y absorbente.
La historia sigue a un maestro de escuela de Bucarest que abandonó tempranamente sus aspiraciones literarias y lleva una vida marcada por el aislamiento, el insomnio y una percepción alterada del entorno. A partir de una serie de cuadernos personales, el narrador registra episodios que oscilan entre la observación cotidiana, la especulación científica, la autobiografía y la alucinación.

La novela evita deliberadamente una progresión argumental convencional: avanza mediante asociaciones, repeticiones y expansiones laterales que desplazan continuamente el centro narrativo. Uno de los aspectos más característicos de "Solenoide" es su tratamiento del espacio urbano.
Bucarest, la capital de Rumania, aparece como una ciudad degradada y laberíntica, compuesta por escuelas deterioradas, edificios de hormigón y zonas subterráneas que funcionan tanto como escenarios físicos como proyecciones mentales del narrador. Aunque el contexto del comunismo rumano atraviesa el libro, Cartarescu no desarrolla una novela histórica en sentido estricto.
El régimen opera más bien como una atmósfera material y psicológica que condiciona la experiencia corporal y perceptiva de los personajes. El título remite a unos supuestos solenoides ocultos bajo la ciudad; se trata de dispositivos electromagnéticos capaces de alterar la gravedad y modificar la relación entre cuerpo y espacio. Esa idea organiza gran parte de la estructura simbólica de la novela.

A lo largo de más de seiscientas páginas, el texto incorpora referencias a biología, matemática, sueños, enfermedades, física, anatomía y misticismo, integrándolas en una prosa de gran densidad descriptiva. En algunos pasajes, esa acumulación produce una sensación de saturación deliberada, cercana a ciertos procedimientos de la literatura centroeuropea del siglo XX.
Las afinidades con autores como Franz Kafka o Bruno Schulz han sido señaladas con frecuencia, especialmente por la deformación de lo cotidiano y la presencia de imágenes corporales y espacios opresivos. Sin embargo, Cartarescu trabaja esos elementos desde una lógica menos alegórica y más vinculada a la expansión de la conciencia y a la acumulación perceptiva.
La novela también dialoga con tradiciones del surrealismo, la literatura visionaria y ciertos modelos enciclopédicos de la narrativa moderna. Dentro de la producción del autor, "Solenoide" puede leerse como una síntesis de procedimientos ya presentes en la trilogía "Orbitor", aunque con una construcción más cerrada y una voz narrativa más homogénea.
Su extensión y complejidad formal la alejan de las tendencias dominantes de la narrativa contemporánea breve y de progresión rápida. Más que organizarse alrededor de una intriga, la novela funciona como un sistema de imágenes, obsesiones y variaciones que explora la relación entre el cuerpo, la memoria y la percepción.
+ INFO
"Solenoide", obra de Mircea Cartarescu, publicada por Editorial Impedimenta. España, año 2018 (800 páginas).













