I
"Hagan juego señores"
La designación de María Verónica Michelli para el Tribunal Oral Federal Nº 3 de La Plata desata controversias sobre interferencias políticas y parentesco, reflejando desafíos en la independencia judicial.

"La Cámara de Senadores aprobó los pliegos de designación de 74 jueces", podría ser el título de una noticia importante. Pero otro periodista podría escribir: "La Cámara de Senadores aprobó la designación de María Verónica Michelli", la funcionaria judicial que adquirió centralidad política cuando se supo que el presidente, o su hermana, habrían decidido que esta señora no podía o no debía ser jueza por su condición de cuñada del periodista Hugo Alconada Mon.
Podemos elegir el título que más nos guste. Hace rato que los argentinos sabemos que desde el poder se toman decisiones reñidas con una cultura republicana.Y algo más grave que la designación cívica "cultura republicana", como es la decisión de impugnar funcionarios no por su idoneidad sino por sus relaciones de parentesco.
No hace muchos meses el señor Osvaldo Giordano, flamante titular de la Anses, fue "renunciado" porque su esposa, la diputada nacional Alejandra Torres, votó en contra de algunos capítulos de la ruidosa "Ley Ómnibus".
No quiero exagerar, pero sería interesante que les recuerden a los hermanitos Milei que el hábito de sancionar, castigar o algo peor en nombre del parentesco lo hizo propio un señor alemán o autríaco de bigotito parecido al de Carlitos Chaplin y que manifestaba un enternecedor amor por sus perros.
II
En algún momento se dijo que el bloqueo a Michelli provenía por motivos institucionales o directamente de los atributos discrecionales que la Constitución le otorga al presidente.
Se insistió que la cuestión del parentesco con el periodista que ha investigado los chanchullos de este presidente y de otros, era una maligna maniobra del noventa y cinco por ciento de los periodistas que, como a nadie se le escapa, "están ensobrados por comunistas" o algo parecido.
Las dudas se disiparon cuando la senadora Patricia Bullrich presentó su sorprendente "objeción de conciencia" y mencionó como causa la decisión del poder oficial de excluir a una jueza por razones de parentesco. Conclusión: Michelli fue aprobada, aunque a nadie se le escapa que sus posibilidades de ser jueza son tan remotas como las mías.
A la hora de poner la firma, es muy probable que Milei recurra a las mismas omisiones que en su momento hizo Cristina Kirchner con el juez Juan Manuel Yalj. O, para no irnos tan lejos, desconocer la decisión mayoritaria de los senadores como desconoce la ley de financiamiento universitario.
III
A la hora de especular alrededor de las relaciones de la política con el poder, la más favorecida por esta crisis ha sido la señora Patricia Bullrich. Sabemos que la política puede ser pensada como una obra de teatro con su puesta en escena, sus actores y sus desenlaces a veces risueños, a veces trágicos.
En este "juego" las señales, las palabras, suelen ser reveladoras o el anticipo de consecuencias más ruidosas que un gesto. De un tiempo a esta parte Bullrich se ha distinguido por su gestualidad. Primero fue Manuel Adorni y su declaración jurada, en otro momento "la emocionalidad" del presidente, ahora es Michelli.
Para quienes están familiarizados con los juegos procelosos del poder, estos "detalles" son más que elocuentes. Sobre todo porque son protagonizados por una dirigente política como Patricia, que en la actualidad cuenta con una aceptación política superior a la de Milei, y este último -lógicamente- es otro detalle que el presidente o su queridísima hermana no pueden subestimar.
Con motivo de su "objeción de conciencia", hay que decir que Bullrich la justificó en nombre de los valores que constituyeron su vida, una frase de impecable corrección política, aunque todo periodista que ha seguido con atención los percances de la política de los últimos cuarenta años no ignora que el rasgo distintivo de la actual senadora de LLA no ha sido la permanencia o la fidelidad, sino los cambios,...
Cambios que algún analista con un toque suave de mala fe podría calificar de traiciones.
IV
La fidelidad de Bullrich al actual gobierno no se ha manifestado en el territorio abstracto de los valores sino en el campo espinoso del poder. Dicho con otras palabras, fue y es fiel a su vocación de poder. Incluso, su decisión de transitar desde el PRO a LLA. Dicho de una manera más clara: su ambición es la presidencia de la nación. Y a esta ambición no la desconocen ni Javier ni Karina.
Y, como se dice en estos casos: en el sillón de Rivadavia solo hay lugar para una sola persona. Los desafíos están abiertos. En realidad están abiertos desde hace rato, incluso desde el tiempo en que el entonces candidato a presidente libertario no vacilaba en calificar a su rival del PRO de "Montonera asesina".
Los abrazos frente a la cámara de televisión como consecuencia de "los acuerdos de Acassuso", no son más que gestos dictados por la conveniencia del poder. La foto de Patricia y Karina es una versión más desteñida, menos creíble en una relación signada por los recelos.
Un experto en fotografía encontraría en esa imagen en la que la sonrisa de Karina se parece a un tajo curvo y filoso, mientras el rostro de Patricia está casi hundido en las sombras, tensiones que ninguna cámara puede disimular.
Es más: la foto se hace no porque las relaciones sean amorosas sino exactamente por lo contrario. Ignoro las consecuencias de estas tensiones en el poder, pero el duelo está abierto.
V
Puede que el pronóstico del ministro Luis Caputo acerca de la victoria de la economía sobre la política, sea atendible, pero a decir verdad, a los observadores no deja de llamarnos la atención las grietas o fisuras que se observan en el gobierno.
Se dice que en cualquier gobierno hay diferencias internas, pero también se dice que en gobiernos cuya concepción del ejercicio del poder es rígida, esas grietas suelen ser inquietantes.
Tres políticos oficialistas, o cercanos al oficialismo, disponen de poder propio en la actualidad y estos tres políticos, Patricia Bullrich, Mauricio Macri y Victoria Villarruel, mantienen por diferentes razones diferencias que a los hermanitos Milei no les pueden resultar indiferentes.
Acá no se trata de opositores duros como el peronismo, el radicalismo o el trotskismo. Estamos hablando de dirigentes que acuerdan con el rumbo actual del gobierno, han apoyado muchas de sus decisiones, pero hay motivos para sospechar que lo que están empezando a cuestionar no es ni la economía de mercado, ni la lucha contra la inflación, ni el modelo exportador, sino al conductor de la nave.
Para las elecciones de 2027 falta más de un año y todas las posibilidades están abiertas. Que Milei sea reelecto no es una pretensión descabellada, pero en este país, donde los humores de la sociedad suelen ser algo inestables, no está dicha la última palabra.
Puede que el modelo "Milei" se consolide y, curiosamente por consolidarse él empiece a ser prescindible; puede que el oleaje de la economía se alborote y el peronismo, al que nunca hay que darlo por desaparecido, retorne con sus previsibles aggiornamientos. Los jugadores están dispuestos y el croupier está a punto de pronunciar su frase conocida: "Hagan juego señores".
VI
No sé que más se puede decir del espantoso asesinato de Agostina Vega, la adolescente de catorce años asesinada sin compasión por un psicópata que está detenido y seguramente será condenado a perpetua.
Se sabe que se está investigando quiénes fueron los cómplices de Claudio Barrelier, pero la demanda política más seria es conocer quiénes fueron los funcionarios y políticos oficialistas que de una manera visible e invisible participaban del sórdido negocio en el que drogas y prostitución iban tomados de la mano.
En un plano más teórico, corresponde reflexionar acerca de los riesgos a los que están sometidas las adolescentes en particular y las mujeres en general, riesgos que provienen de la cultura machista, la violencia criminal y las pulsiones sexuales. A modo de interrogante y conclusión incluiría en la agenda algunos interrogantes acerca de las precauciones de padres acerca de la educación de sus hijas.
Sobre hampones, criminales y psicópatas ya hemos dicho todo lo que se debe decir. Importa también hablar de que ciertas prácticas "educativas" son, desde otra perspectiva, creadoras de condiciones de muerte. Agostina fue asesinada por quiénes ya sabemos, pero hubo condiciones estructurales, educativas, que resultaron funcionales a esa muerte.














