Desde las guerras de conquista y de independencia, nuestro territorio ha sido motivo de cruentas batallas. Desde el 25 de mayo de 1810, incluso los próceres de la patria tuvieron divergencias de criterios e intereses que desembocaron en guerras civiles, fusilamientos, etc.
Crisis de representación política y pérdida de identidad de los partidos políticos (Parte II)
Desde las guerras de independencia hasta la dictadura, la historia argentina está marcada por luchas políticas, con Perón y su legado justicialista en el centro.

El 27 de febrero de 1812, el general Manuel Belgrano izó la Bandera Nacional en Rosario. El 9 de julio de 1816 se declara la Independencia. Intelectualmente se destaca la denominada Generación del 37.
Las tensiones por el control del puerto de Buenos Aires y de la Aduana demoran la unificación nacional en tensión con el dictado de la Constitución Nacional de 1853, inspirada en las "Bases" de Juan Bautista Alberdi. La Generación del 80 es caracterizada por el dominio del Partido Autonomista Nacional, Julio Argentino Roca y la Campaña del Desierto.
Ya en el inicio y el transcurso del siglo XX toman fuerza partidos políticos con una marcada identidad propia, principalmente el Partido Socialista (PS) de Juan Bautista Justo y Alfredo Palacios, que defenderá los derechos de los trabajadores, y la Unión Cívica Radical fundada por Leandro N. Alem bajo el lema "Que se quiebre pero que no se doble".
Con el paso del tiempo será Hipólito Yrigoyen quien lidere la UCR, que con la llamada "Abstención revolucionaria" y mediante barricadas populares hará posible hacia 1912 el origen de la Ley Sáenz Peña, que posibilita entre otras cosas el sufragio masculino obligatorio.
A partir de ese momento y de la protesta rural conocida como "El Grito de Alcorta", rebelión agraria ocurrida justamente en 1912 en la localidad de la provincia de Santa Fe que da nombre al hecho histórico, la UCR se identificará definitivamente con la defensa de los derechos de los pequeños productores y arrendatarios rurales.
Estos consolidarán sus bases, junto a las clases medias y los profesionales urbanos, dándole al partido su perfil republicano en defensa de las instituciones democráticas. El golpe de Estado de 1930 propicia el denominado "Fraude patriótico" y la corrupción en la exportación de carnes, que involucra a Luis Duhau, ministro de Agricultura y Ganadería entre 1933 y 1935.
El fundador del Partido Demócrata Progresista (PDP) en Santa Fe, Lisandro de la Torre, asocia su identidad política a la defensa de los intereses de los productores de hacienda, así como a productores y engordadores de ganado vacuno. Esta lucha política termina con el asesinato de Enzo Bordabehere en el Senado de la Nación (23 de julio de 1935) y el suicidio de don Lisandro años después (5 de enero de 1939).
Un nombre clave
En el golpe militar de 1943 opera el GOU, una sigla que tiene como uno de sus probables orígenes el de "Grupo de Oficiales Unidos". Entre esos jóvenes militares ya se destaca un nombre, el de Juan Domingo Perón, que comenzará así una larga y accidentada carrera política, asumiendo sucesivamente la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, el Ministerio de Guerra y la Vicepresidencia de la Nación.
En 1945, al ser arrestado Perón y luego trasladado a la isla Martín García, el pueblo movilizado saldrá a la calle a manifestarse y a pedir la liberación del que ya empieza a ser conocido como el "Coronel de los Trabajadores".
El 17 de octubre de aquel año -fecha que adquirirá significado propio- Perón es liberado y a partir de allí empieza a gestarse el Movimiento Nacional Justicialista, cuya herramienta electoral es el Partido Justicialista (PJ), fundándose la identidad política del peronismo emergente en la defensa de los derechos de los trabajadores.
Una vez en el gobierno el peronismo –que ganó las elecciones generales de 1946-, más precisamente el 23 de septiembre de 1947, Eva Perón impulsará y logrará la aprobación de la Ley de Voto Femenino, dándole al partido un grado mayor de legitimidad política.
El 16 de septiembre de 1955 los aviones de la marina bombardearon la Plaza de Mayo, asesinando a civiles inocentes en nombre de la denominada "Revolución Libertadora" (por los golpistas) o "Revolución Fusiladora" (por los derrocados).
El designado presidente, Pedro Eugenio Aramburu, prohíbe por decreto todo lo que tenga que ver con el peronismo. Ya en el exilio, ante la posibilidad de elecciones democráticas de 1958, Perón acordará con el dirigente de perfil desarrollista Arturo Frondizi y llamará a votar en blanco.
La historia argentina siguió su derrotero, con Frondizi asumiendo ese mismo año la presidencia del país, en nombre de la UCR Intransigente (UCRI).
Luego se van a suceder los golpes de Estado del 29 de marzo de 1962 (en contra de Frondizi, justamente) y 28 de junio de 1966, cuando el general Juan Carlos Onganía (líder de la llamada "Revolución Argentina") derroca al presidente legítimo don Arturo Umberto Illia, de la UCR del Pueblo (UCRP).
Hacia 1973, tras dieciocho años de proscripción, el peronismo bajo la consigna "Perón vuelve", de la resistencia peronista, logra la apertura electoral. Se presenta a elecciones esgrimiendo el lema "Cámpora al gobierno, Perón al poder".
Así, a través de la figura de quien era apodado "El Tío", Héctor José Cámpora (que asume como presidente constitucional en mayo de 1973), el justicialismo vuelve al gobierno en Argentina, incluso al principio con referentes de Montoneros (grupo que era liderado por Mario Firmenich).
Los incidentes ocurridos en Ezeiza durante la jornada del 20 de junio de 1973, producto de enfrentamientos armados entre la derecha y la izquierda peronistas, se agudizan el 1 de mayo de 1974 en Plaza de Mayo.
Ese día, el propio Perón -que había sucedido al presidente interino Raúl Alberto Lastiri tras la renuncia de Cámpora y la realización de nuevas elecciones- expulsará a la Juventud Peronista y a Montoneros del emblemático e histórico lugar, calificándolos de "estúpidos" e "imberbes".
Desde 1974 hasta 1989
Ya en la década de los setenta, dentro de la Juventud Peronista y cercana a Montoneros, emergerá una figura política con origen en la alta burguesía, cuya historia representa uno de los ejemplos que queremos exponer en relación al vaciamiento ideológico que fueron sufriendo los partidos políticos en nuestro país (a cambio de un claro oportunismo como criterio de ascenso y conservación de poder): Patricia Bullrich Pueyrredón.
Luego de la muerte del General (el 1 de julio de 1974), Montoneros ordena el paso de la organización guerrillera a la clandestinidad y se levanta en armas contra el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón (Isabel). Precisamente, Isabel, por decreto, instruirá a las Fuerzas Armadas para que eliminen el accionar subversivo.
El 24 de marzo de 1976 la dictadura cívico militar, encabezada por Jorge Rafael Videla y autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", derroca a la presidenta constitucional, que había asumido la presidencia luego de la muerte de Juan Domingo Perón, a través del procedimiento de delegación, previo a la Ley de Acefalía.
Videla encabezará una de las dictaduras genocidas más sangrientas de la historia argentina: secuestros ilegales, detenciones clandestinas, torturas, robos de bebés, vuelos de la muerte, desaparecidos, latrocinio del patrimonio de los desaparecidos, etc.
Con la recuperación de la democracia, en 1983, el presidente constitucional Raúl Alfonsín, demócrata y defensor de los derechos civiles, logrará llevar a juicio y que se condene a los militares genocidas que ejercieron el terrorismo de Estado, a la vez que se generó un documento histórico y único: "Nunca Más", informe final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).
También hubo condenas para guerrilleros del ERP y Montoneros, incluyendo a uno de los casos más significativos: Mario Firmenich. Pero en 1989, en el contexto de la hiperinflación producida en el último tramo del gobierno alfonsinista, el gobierno nacional es asumido anticipadamente por Carlos Saúl Menem.
Una vez en el poder, Menem indultará a los militares genocidas (entre ellos Videla) y a guerrilleros como Firmenich.















