Los desastres climáticos desmedidos, acaecidos en diferentes lugares del mundo, han sensibilizado sobre dos hechos esenciales de la ciencia y la historia: el mundo en su conjunto no está preparado para frenar el cambio climático ni para vivir con él. A medida que aumenta la temperatura media, se va incrementando la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos en general.
































