Al diputado provincial que está con el traje de candidato desde hace mucho más que sus rivales, porque sus aspiraciones y sus recorridas por el interior llevan por lo menos dos años, desde 2021, en la penúltima semana incursionó en un terreno hasta ahora desconocido. El de salirse de los límites de lo que -en términos ideológicos- es aceptable para la mayoría de los radicales y para los partidos que forman el frente de frentes. Cuesta entender cómo es que Pullaro, al que le gusta el box, no dejó simplemente que los días pasen sin hacer lo que los buenos pugilistas, cuidar los puntos de las tarjetas y que en los rounds finales el rival no crezca. A veces, por ir a buscar un nocaut se puede recibir cierto castigo. En cualquier caso, de inmediato sonó la campana que tocó Perotti para subirse al ring.