El gobierno nacional sigue firme en su política de licuar toda referencia a cuestiones de género: desde prohibir el lenguaje inclusivo y la perspectiva de género en el ámbito de su administración hasta descontar el día a quienes se ausenten de sus lugares de trabajo para participar de actividades relacionadas con el Día Internacional de la Mujer; desde convertir el Ministerio de Mujeres en secretaría, dentro de la órbita de Capital Humano, hasta cuestionar, incluso en una escuela secundaria, la ley de Interrupción Voluntaria de Embarazo sancionada a fines de 2020.



































