Intimaciones, apelaciones, allanamientos. Los capítulos que componen la larga historia de los 5,8 millones de alimentos almacenados en dos galpones pertenecientes al Ministerio de Capital Humano, uno en Buenos Aires y otro en Tucumán, se siguen escribiendo mientras el tiempo pasa y se acerca la fecha de vencimiento de algunos de esos productos.





































