La Casa Rosada es el centro de operaciones electorales de LLA
El mileísmo intenta reconfigurarse con sus aliados del PRO buscando una estrategia que les permita consolidar su poder de fuego en el Parlamento y en los próximos comicios nacionales.
Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo de la República Argentina. Xinhua/Martín Zabala
Cualquiera que entre a la Casa Rosada en estos días de verano podría pensar que no hay mucho para contar, sin embargo, y aunque algunos funcionarios administrativos se hayan tomado unos días, hay varios despachos en los que la actividad no cesa. El principal asesor presidencial, Santiago Caputo, estuvo trabajando en el discurso que su jefe, Javier Milei, dio en el Foro de Davos, -donde todo giró en torno a la economía; en hacer una fuerte defensa de la gestión y en destacar las bondades del Capitalismo y los valores de Occidente- mientras recibía a los titulares de la SIDE, Cristian Auguadra y Diego Kravetz, este último promoviendo ahora las ideas de la libertad en su distrito, Lanús, donde se proyecta políticamente. El joven estratega gubernamental también se vio con el embajador norteamericano en Argentina, Peter Lamelas; con el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck; la ahora senadora y jefa de bloque Patricia Bullrich, y mantuvo encuentros con varios cuadros de Las Fuerzas del Cielo.
Javier Milei, hablando en la 56ª reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. REUTERS/Denis Balibouse
En el ala norte de la Rosada, los primos Menem persisten en intensificar su relación con los caciques y punteros territoriales de todo el país. El armado partidario es la herramienta y la secretaria General, Karina Milei, la fuente de poder que impele y potencia a Lule y Martín Menem a la hora de relacionarse con intendentes -de la provincia de Buenos Aires y del resto del país-, así como mandatarios distritales. La fase de tregua que la hermana del jefe de Estado ha impuesto tiene como principal objetivo sacar la Reforma Laboral y buscar un segundo mandato en 2027. "No tenemos tiempo para internas en el Gobierno, menos si queremos seguir gobernando y lograr que esta Nación vuelva a ser lo que alguna vez fue", comentó a El Litoral uno de los hombres cercanos al Presidente, y que en su afán de negar diferencias endógenas suscribió: "Para peleas de palacio ya tuvimos a los kirchneristas y a Cambiemos. Esta administración se dedica a trabajar y a resolver problemas, y como dice Javier (Milei), 'el que tenga ambiciones particulares que las sostenga por afuera de este equipo'. Es que Argentina no está para seguir con el chiquitaje de la vieja política", sostuvo la garganta oficial, que añadio, "recibimos un país al borde del precipicio y no es momento de jugar a los dados. O se está acá laburando con el proyecto de LLA o como planteó Cristina Kirchner antes de dejar el poder, que se armen un partido y compitan desde otro lugar". El mismo informante opinó: "La gente decide. Así quedó demostrado en octubre pasado y esperemos que en dos años pase lo mismo y se ratifique el modelo que proponen -y llevan adelante- Javier y Karina", cerró la fuente oficial con despacho en la sede del Poder Ejecutivo Nacional.
El otro objetivo que tiene en vista la mesa chica del mileísmo es suceder a Axel Kicillof en los pagos bonaerenses, donde los barones del Conurbano parecieran estar cada vez más dispuestos, al menos, a escuchar a los emisarios de Sebastián Pareja y a otras corrientes internas del planeta libertario, por ejemplo la agrupación 'La Carlos Menem', ahora con escisiones que muestran nuevas gamas en la constelación mileísta.
El otro que decidió no vacacionar y se mantiene al frente de las negociaciones con los gobernadores, en pos de conseguir otro triunfo en el Congreso, es Diego Santilli, quien como ministro del Interior se prueba el traje de candidato a presidir los destinos de la PBA. 'El Colo', como lo llaman en Balcarce 50 tiene un par de competidores en esa futura batalla. Uno es el amigo personal del presidente Milei, nos referimos al actual senador y ex intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela. Su par, pero del PRO, es Guillermo Montenegro (ex edil de General Pueyrredón). Los jóvenes libertarios del caputismo apuestan a Santilli, que a su vez es promovido por Cristian Ritondo, el hombre de Mauricio Macri que hace equilibrio entre violetas y amarillos, pero tiene como misión encomendada por el ex presidente de Propuesta Republicana, sostener la bancada y a la docena de jefes comunales que su fuerza tiene en la PBA. La pregunta es si los hermanos Milei darán vía libre a Santilli o preferirán al leal Valenzuela.
El mileísmo intenta reconfigurarse con sus aliados del PRO. REUTERS/Denis Balibouse
Los operadores del ala sur de la sede ejecutiva parecieran apostar al pragmatismo y juegan sus fichas en favor del primero. "Diego es muy buen candidato, pero 'el Colorado' ya demostró la tracción de votos que tiene en el Conurba cuando logró dar vuelta la elección contra (Jorge) Taiana. Además no tiene que rendir ningún examen de lealtad con nosotros, él y Cristian (Ritondo) son nuestros principales aliados, no están afiliados a nuestro partido, justamente porque son leales a Mauricio, y más allá de las diferencias que podanos tener con Macri, eso habla muy bien de ellos", le expresó a este diario un legislador libertario que visita asiduamente la oficina del máximo consejero del titular del PEN.
Los capitostes mileístas le negaron a este medio que Santilli no se haya afiliado a La Libertad Avanza -como Bullrich- porque no le estén cumpliendo con pedidos vinculados a las tratativas que lleva adelante con los caudillos provinciales para asegurar la aprobación de la Ley de Modernización Laboral en el Congreso.
De todos modos, no faltan los que especulan con que no todo es color de rosas entre macristas y mileístas. Basta recordar a ese Ritondo enojadísimo con el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, cuando, cuando entre gallos y medias noches se eligieron autoridades para la Auditoría General de la Nación, en donde el macrismo duro sospechó un acuerdo entre el kirchnerismo y LLA, dejándolos afuera de la AGN.
En su momento, desde el Salón Martín Fierro, donde se desempeña Santiago Caputo le dijeron a El Litoral que, "lo que se había hecho era respetar la proporcionalidad en Diputados". La furia ritondista con los Menem se mantiene, pero en rigor de verdad, no es el único que ve en los primos riojanos una ambición de poder desmedida, pero que por ahora se ha impuesto por voluntad de Karina Milei. También es necesario contar que dentro del Gobierno hay quienes suponen que Macri tendrá un candidato propio en el 2027, con la pretensión de ofertar otra opción de centro derecha al electorado, quizás mirando al 2031.