La decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de suspender las elecciones de gobernador y vice en San Juan y Tucumán modificó las expectativas políticas puestas en el "superdomingo" electoral previsto para este 14 de mayo, y en cuyo transcurso el oficialismo esperaba encadenar cinco triunfos. También desató una tormenta de interpretaciones (políticas y jurídicas, reivindicativas y furibundas) que se incribieron en el contexto del enfrentamiento del kirchnerismo con el Poder Judicial, y con la Corte en particular, a la que intenta someter a juicio político. Una sucesión de reacciones que viraron del acatamiento más o menos resignado, a la diatriba encendida e indignada, funcional al relato de la saga proscriptiva y persecutoria. Pero que, principalmente, pretendió potenciar el supuesto factor escandaloso asignándole la condición de arbitrio e intempestividad.




































