Cada vez que los periodistas consultaron en la última semana a autoridades o voceros de la empresa santafesina cuál será el impacto de la decisión nacional a partir del primero de mayo , la respuesta tuvo dos verdades contundentes: que sin cuadros tarifarios nacionales del valor del kW/h para cada categoría de usuario es imposible saberlo y que los clientes que, porque no se anotaron o porque no cumplen los requisitos económicos para recibir un subsidio nacional representan el 33% de la demanda residencial, es decir, de los usuarios que pagan por el uso doméstico de la energía, no para ejercer el comercio o la industria. Pero estos últimos ya están alcanzados por la quita de subsidios y también serán parte de las próximas actualizaciones tarifarias que desde hace años pospone el país. Que ahora parecen impostergables, aunque coincidan con el año electoral. Sino totalmente, se aplicarán parcialmente.