Sucede que, mientras Sergio Massa armaba los bolsos para viajar con Alberto Fernández a la cumbre del G7, el oficialismo también firmó dictamen a su propio proyecto de alquileres con 40 suscriptores, uno más que el arco opositor conjuntamente. Esta jugada se suma a algunos inconvenientes de última hora en lo que se denomina con el “gran frente opositor”, que tienen que ver con la modificación agregada sobre el final del debate: los legisladores de Juntos por el Cambio habilitaron en el proyecto que los aumentos no tengan techo, y sean consensuados, y que tengan una periodicidad trimestral y no anual. Mientras algunos legisladores, como Milei y Villaruel, siquiera fijaron postura frente a esta encrucijada, el tema está estancado y – ante la duda de lograr quórum y luego los votos afirmativos suficientes - genera que lo mismo ocurra con los proyectos de Compre Argentino, nano y biotecnología y cuidados paliativos, que se planeaba tratar en la supuesta sesión especial.