El INDEC difundirá este 14 de abril el Índice de Precios al Consumidor correspondiente a marzo de 2026, un dato que el oficialismo espera con bastante menos optimismo que hace algunas semanas, cuando hablaba de una una inflación mensual con 0 a mitad de año, mientras que ahora admite que el primer trimestre se completará con cifras más altas de lo esperado.
Llega el dato de inflación de marzo con el Gobierno resignado a que vuelva a subir
El INDEC publicará este 14 de abril el IPC del tercer mes del año en un contexto de expectativas corregidas por parte de la Casa Rosada. El propio Caputo anticipó un dato más alto de lo previsto, impulsado por educación, combustibles, transporte y tarifas.


Las proyecciones privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central ubican el IPC del tercer mes del año en torno al 3%. El propio ministro de Economía, Luis Caputo, se encargó de oficializar las expectativas en torno a este número: “seguramente estará arriba de 3%”, dijo este lunes en Rosario, preparando el terreno antes de que el INDEC publique un número que, de confirmarse, sería el más alto de los últimos meses y cerraría el trimestre cerca del 9%.
En la Bolsa de Comercio rosarina, el jefe de Hacienda explicó: "Hubo un shock con impacto en todo lo que está relacionado con el petróleo, desde pasajes de avión de cabotaje, transporte, hasta la estacionalidad de la educación (en marzo)". Y agregó luego que la tendencia debería cambiar en abril donde "se vienen los mejores meses".
Giro discursivo
Hasta hace poco, el Gobierno insistía con una hoja de ruta más optimista. El propio presidente Javier Milei hablaba de una inflación mensual que empezaría en “0” en julio, con una desinflación sostenida como bandera principal del programa. Ahora el tono cambió.
En sus últimas intervenciones públicas y en respuestas en redes sociales, habló de “contratiempos” en la dinámica inflacionaria y corrió la promesa de una baja más veloz. Ya no puso el foco en mitad de año y desplazó esa expectativa hacia más adelante

Antes de eso, incluso en una entrevista con un medio español, había explicado que la desinflación venía más lenta por una combinación de factores: ajustes pendientes en precios regulados, rezagos entre inflación mayorista y minorista y el impacto externo del petróleo.
El dato que se conocerá este martes llega, además, en medio de otras tensiones, como la actividad económica que muestra señales de alarma en sectores como el de la industria, con alto impacto laboral, y denuncias contra funcionarios de primera línea del gabinete que erosionan la imagen del gobierno nacional.

En ese marco, Milei reconoció la semana pasada a través de un mensaje de X que sería “intelectualmente deshonesto” afirmar que todos están mejor. Llamó la atención que en esa publicación pidiera "paciencia" a los argentinos, aunque de todas formas defendió el rumbo económico.
Dato sensible
Las estimaciones coinciden en que marzo tuvo motores bastante visibles. El comienzo del ciclo lectivo empujó fuerte a Educación, por el ajuste en cuotas escolares y canasta educativa. También jugaron un papel importante los combustibles, el transporte y las tarifas, en un mes donde varias correcciones reguladas siguieron metiendo presión.
El antecedente de la Ciudad de Buenos Aires reforzó esa expectativa. Allí la inflación de marzo fue de 3%, por encima del 2,6% de febrero. Esa referencia, de todas maneras, no se traslada mecánicamente al dato nacional, porque CABA ya usa la ENGHo 2017/18 y el INDEC sigue con la base 2004/05, pero sí suele anticipar la dirección general del mes.

El otro factor que se coló de lleno en la explicación oficial fue el petróleo. Caputo atribuyó parte del aumento al “impacto obvio de todo lo relacionado con el petróleo”, desde los pasajes de avión de cabotaje hasta el transporte. Milei atribuyó el alza del crudo, por la guerra en Medio Oriente, a complicaciones en la baja de precios minoristas. Además, YPF resolvió desacoplar por un mes y medio el precio local de las variaciones del Brent buscando atenuar el impacto externo.
Es en este marco que el dato de la inflación de marzo será un dato sensible para la Casa Rosada. No es un detalle menor porque febrero, con 2,9%, ya había dejado una primera alarma encendida: fue el noveno mes sin una desaceleración clara y el sexto consecutivo por encima del 2%. Con ese número, el primer bimestre cerró en 5,9%. Si llega al 3%, el trimestre quedará muy cerca de absorber casi todo el 10,1% que el propio Gobierno había proyectado para el año en el Presupuesto.










