“Todos sabemos ya a esta altura que están prohibidas las reuniones familiares y afectivas, que el uso del barbijo es obligatorio para circular, que es necesario respetar el distanciamiento social, que es importante lavarse las manos y usar alcohol, y que no se puede compartir el mate, entre otras recomendaciones, las cuales algunas incluso llegaron para quedarse. Pero vale la pena retomarlas porque a nadie escapa lo que significaría retroceder de fase en términos económicos y productivos. Por esto es importantísimo que tanto desde la responsabilidad individual como desde el Estado en todos los niveles, colaboremos en este objetivo”.