La cena de anoche fue de camaradería y, en muchos casos, para que los electos se conocieran las caras. Media docena son actuales ministros del Poder Ejecutivo, pero otros tanto jóvenes que llegarán por primera vez al recinto. Hubo cortesía y gestos amenos, a la par de un fuerte mensaje político del gobernador saliente. Lifschitz tendrá un claro liderazgo en Diputados -y por qué no- en el Socialismo, y desde ese lugar, llamó a trabajar más que nunca como coalición, con espíritu frentista desde este nuevo rol de oposición, y fortaleciendo el trabajo con los referentes territoriales, sobre la base de las intendencias y comunas ganadas. “Hay que regenerar el Frente”, fue una de las ideas esbozadas.