El Senado de la Nación aprobó este jueves un nuevo régimen de promoción para inversiones medianas.
Un nuevo régimen de beneficios para inversiones medianas obtuvo media sanción en el Senado
El RIIR obtuvo media sanción por 60 votos contra 2. La iniciativa de la UCR otorga exenciones fiscales para proyectos productivos, con una cláusula de contratación de proveedores nacionales. El oficialismo acompañó la propuesta mientras continúa negociando el Súper RIGI.

El Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), impulsado por el presidente del bloque radical, Eduardo Vischi, consiguió 60 votos afirmativos y apenas 2 negativos, correspondientes a los representantes de Santa Cruz, y quedó en condiciones de pasar a Diputados.
Tras cinco semanas sin sesiones, La Libertad Avanza consiguió reactivar el Senado mediante una agenda integrada principalmente por iniciativas de sus aliados. En la sesión se tratará además un proyecto para regular el mercado de carbono y la reforma a la ley de Salud Mental.

El RIIR es uno de esos acuerdos. La propuesta fue presentada por la UCR, recibió el acompañamiento de la bancada que conduce Patricia Bullrich y avanzó con un amplio consenso, pese a que nueve integrantes del peronismo estuvieron ausentes durante la votación.
Vischi lo definió durante el debate como “un régimen de inversión para la producción real” y sostuvo que Argentina necesita “poner reglas claras de juego” para aprovechar la demanda internacional de alimentos y energía.
El puente entre dos regímenes
La iniciativa propone una arquitectura complementaria a los regímenes actualmente vigentes, mientras el oficialismo busca avanzar con el denominado Súper RIGI, que ya tiene media sanción de Diputados.
El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), incorporado a la Ley de Modernización Laboral, contempla beneficios para inversiones de menor escala. En el otro extremo, el RIGI aprobado en la Ley Bases está orientado a grandes proyectos, con umbrales que comienzan generalmente en US$200 millones.

Entre ambos quedó una franja de empresas con capacidad para ampliar plantas, incorporar tecnología o desarrollar nuevas actividades, pero que no alcanza las dimensiones exigidas para las inversiones estratégicas. “Es un bache entre el RIMI, aprobado en la Ley de Modernización Laboral, y el RIGI”, explicó Vischi al presentar el proyecto como miembro informante.
El nuevo sistema establece como regla general un piso de US$12 millones de inversión productiva, dirigido a empresas que superen los parámetros correspondientes a la categoría de mediana empresa tramo 2. Su objetivo, de acuerdo con el articulado, es “promover el desarrollo económico y de las cadenas de valor”, fortalecer la competitividad, incrementar las exportaciones y favorecer la generación de empleo.
Durante su intervención, el senador correntino también introdujo una consideración sobre la coyuntura económica: “Hay una recesión, una falta de consumo y un parate”. A partir de ese diagnóstico, consideró necesario orientar inversiones hacia actividades capaces de ampliar las ventas externas y generar mayor producción en las economías regionales.
Ganancias, IVA y condiciones para invertir
El corazón de la propuesta está en dos instrumentos tributarios. Por un lado, la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, que permitirá descontar fiscalmente las inversiones en plazos más cortos. Para los bienes muebles nuevos, el esquema contempla dos cuotas anuales, iguales y consecutivas. Por otro, la devolución anticipada de créditos fiscales del IVA generados por las inversiones productivas, una vez transcurridos tres períodos fiscales mensuales.

Vischi aclaró que la finalidad no es necesariamente reducir el monto final de los impuestos, sino anticipar el aprovechamiento de esos recursos. “Ese beneficio apunta no a cobrar menos impuestos, sino a adelantar recursos”, explicó.
El régimen alcanzará la adquisición, elaboración, fabricación o importación de bienes muebles nuevos —con excepción de automóviles— y la ejecución de obras destinadas directamente a actividades productivas. Quedan excluidos expresamente los activos financieros, las inversiones de cartera y los bienes de cambio. También se prohíbe acumular los beneficios con los del RIGI u otros sistemas promocionales sobre una misma inversión.
Proveedores nacionales
Uno de los puntos relevantes para el entramado industrial está en las condiciones exigidas para acceder. El proyecto establece que los planes de inversión deberán contemplar un compromiso de contratación de proveedores nacionales equivalente, como mínimo, al 20% del monto destinado al pago de proveedores, siempre que exista oferta disponible en condiciones de mercado de precio y calidad.
La cláusula busca que una parte de los beneficios tributarios también alcance a las empresas que abastezcan a los nuevos emprendimientos.

Sin embargo, su alcance no es automático. La obligación queda condicionada a la disponibilidad de oferta nacional competitiva, una definición que ya generó controversias durante la reglamentación del RIGI original.
El nuevo proyecto vuelve a incorporar ese criterio de precio y calidad, por lo que su implementación dependerá de cómo se verifique el cumplimiento de las contrataciones comprometidas.
Para solicitar los beneficios, además, las empresas deberán presentar un plan de inversión con información sobre ubicación, financiamiento, plazos de ejecución, factibilidad económica e impacto productivo y laboral. Las inversiones deberán realizarse dentro de los primeros dos años de vigencia del régimen.
Homenaje a Pagotto
La sesión había comenzado con la incorporación de Claudia Cecilia López, quien asumió la banca riojana que dejó vacante el fallecimiento de Juan Carlos Pagotto, ocurrido el pasado 29 de septiembre.
El Senado dedicó buena parte de la jornada a homenajear al legislador libertario. Bullrich destacó “su sobriedad, su conocimiento y su capacidad de diálogo”, mientras el presidente del bloque Justicialista, José Mayans, reconoció su contribución al trabajo parlamentario.
También fueron homenajeados el exsecretario general de la Asociación del Personal Legislativo, Norberto Di Próspero, y el expresidente Néstor Kirchner, al cumplirse dieciséis años de su fallecimiento.










