El gobernador Maximiliano Pullaro logró en su primer año de gestión, lo que ninguno de sus antecesores, desde 1983 a la fecha, pudieron concretar: la Ley de necesidad de la reforma constitucional. Fue la coronación de un año legislativo impactante en cuanto a la cantidad de leyes sancionadas, la mayoría a propuestas de un Poder Ejecutivo que llegó con un plan y lo ejecutó acompañado por una mayoría parlamentaria que se mostró sin fisuras a la hora de votar en los recintos de ambas cámaras.



































