La economía argentina cerró 2025 con un nuevo hito macroeconómico: superávit fiscal y superávit comercial por segundo año consecutivo.

El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario señala que en 2025 Argentina volvió a registrar superávit fiscal y comercial en simultáneo, por segundo año consecutivo. Es la primera vez desde 2007-2008 que el país encadena dos años con resultado financiero positivo y balanza comercial favorable.

La economía argentina cerró 2025 con un nuevo hito macroeconómico: superávit fiscal y superávit comercial por segundo año consecutivo.
Según un análisis basado en datos de la Oficina Nacional del Presupuesto y del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), recopilados por el Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), es la primera vez desde el bienio 2007-2008 que se repite esta combinación de saldos positivos.

El resultado se da en el marco de un programa económico que durante 2025 volvió a apoyarse en el equilibrio fiscal como ancla antiinflacionaria y en medidas orientadas a fortalecer el frente externo, como la reducción de derechos de exportación para incentivar las ventas al exterior.
En 2025, los ingresos totales del Estado nacional alcanzaron los $135,4 billones, mientras que los egresos sumaron $123 billones, lo que dejó un superávit primario de $12,4 billones en pesos constantes.
Descontando el pago de intereses de la deuda pública —que totalizó $10,5 billones— el resultado financiero arrojó un superávit de $1,9 billones. De esta manera, el saldo financiero se mantuvo en terreno positivo por segundo año consecutivo.

En el desglose mensual, diez de los doce meses registraron resultado financiero favorable. Solo julio y diciembre cerraron con déficit.
En julio se verificó un rojo financiero de $167.400 millones, pese a un superávit primario de $1,7 billones, debido al elevado pago de intereses en un mes estacionalmente exigente por salarios. Aun así, fue el segundo mejor julio desde 2011.
En diciembre, tanto el resultado primario como el financiero fueron negativos, con déficits de $2,5 billones y $2,9 billones respectivamente, producto del aumento estacional del gasto en prestaciones sociales y salarios, sumado al pago de intereses.
En términos interanuales reales, los ingresos totales cayeron 2,6%, principalmente por una menor recaudación tributaria. Entre los tributos con bajas se destacan el Impuesto a las Ganancias, Bienes Personales, derechos de exportación —tras la reducción de alícuotas— y la eliminación del impuesto PAIS.
En contraste, crecieron la recaudación por IVA, aportes y contribuciones a la seguridad social, el impuesto a débitos y créditos y los derechos de importación.

Por el lado del gasto, se registró un leve aumento real del 0,4%, impulsado por un incremento del 0,6% en los gastos corrientes, principalmente en prestaciones sociales. En cambio, el gasto de capital cayó 6,8% interanual real. El gasto corriente explicó el 98% del gasto primario total.
En el frente externo, Argentina registró en 2025 un superávit comercial de US$ 11.239 millones (a valores constantes), con exportaciones que superaron a las importaciones por segundo año consecutivo.
Las ventas externas totalizaron US$ 87.027 millones, con un crecimiento real interanual del 6,3%. Más de la mitad de esa mejora (64%) se explicó por el aumento del 17,8% en las exportaciones de productos primarios.
Las exportaciones de combustibles y energía crecieron 11,1% interanual, aportando el 21% del incremento total. También se registraron subas en manufacturas de origen industrial (3,2%) y agropecuario (0,02%).
En noviembre se alcanzó el mayor superávit mensual, con US$ 2.500 millones. Parte de ese desempeño respondió a exportaciones registradas tras la eliminación temporal de retenciones, en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales entre Estados Unidos y China que impulsaron la demanda de productos agrícolas argentinos.
Las importaciones sumaron US$ 75.788 millones, con un crecimiento real del 21,5%. Se destacaron los incrementos en bienes de capital (47,4%), bienes de consumo (50%) y vehículos automotores de pasajeros (92,6%).
En contrapartida, las compras externas de combustibles y lubricantes cayeron 20,1% interanual real.

El saldo positivo en el comercio de bienes resulta determinante para compensar el histórico déficit en la balanza de servicios. Aunque Argentina es un exportador competitivo de servicios basados en el conocimiento, la cuenta de servicios es deficitaria desde hace más de dos décadas.
Al tercer trimestre de 2025, las exportaciones de servicios superaban los US$ 13.300 millones (+7% interanual), pero las importaciones crecieron 38%, alcanzando US$ 22.884 millones, ampliando el déficit del sector.

Con equilibrio fiscal y saldo comercial positivo por segundo año consecutivo, 2025 se consolidó como un período de ordenamiento macroeconómico inédito en casi dos décadas. El desafío hacia adelante será sostener estos resultados en un contexto de recuperación de importaciones, presión sobre el frente externo de servicios y una economía que busca consolidar crecimiento con estabilidad.